Hola chicos, ya echaba yo de menos pasar por aquí oye.
Hoy os traigo un sitio que me encanta. Desde su nombre, pasando por el estilazo en decoración y acabando con su magnifica carta.
Hace mucho que “No Lugar” es una de mis paradas obligadas cuando se me apetece comer algo diferente en Sevilla. Y comer diferente. Ahora os cuento todos los detalles que hacen de este no-lugar un espacio inmejorable.
Si hablamos de comida, no podéis pasar por alto el rollito ibérico con morcilla ahumada, queso de cabra, nueces y mermelada de pimientos. A mi me encanta, y antes de elegir entrante y plato fuerte, este, ya lo tengo más que decidido. En nuestra última visita pedimos para comenzar un plato típico Libanés y Sirio que consiste en un puré de berenjenas con sal, yogur, tahini, ajo y especias, lo sirven con unos panecillos en forma de triángulo como en la foto, y está para chuparse los dedos. Y… tachán tachán, de plato principal, elegimos canelón de pera y gorgonzola con salsa de nueces y albahaca, recomendado por el servicio, que si os digo la verdad, es tan exquisito como sus platos.
¿Que cómo estaba? Para repetir miles de veces. Vuestro paladar os lo agradecerá. Aún nos queda media carta por probar… pero dicen que las hamburguesas están de muerte. Y Lele ya está contando los días para volver.
Además una de las peculiaridades de este restaurante es que las mesas son compartidas, a no ser que vayáis ocho y completéis una mesa entera, claro. La decoración como veis en las fotos no es a la que los restaurantes sevillanos nos tienen acostumbrados, y a nosotros todo lo diferente nos enamora, y “no-lugar” tiene personalidad, y mucha. Sus paredes están llenas de arte, gracias a Rorro Berjano y Pedro Castrortega, así que no solo disfrutará vuestro paladar cuándo visitéis este rinconcito encantador situado en la calle Trajano.
Ya nos contáis qué tal.
Un abrazo enorme,
Lele.









